La Orientación, es una labor que requiere no solo del conocimiento teórico y científico, para realizar una labor eficaz, sino además requiere por parte del profesional, una verdadera vocación, se debe sentir y creer, pues el trabajo puede volverse en momentos cuestiones de magia o de ruletas rusas, se toman riesgos, pero siempre con amor y convicción a lo que se hace.
Desde que vió la luz como disciplina independiente a comienzos del siglo pasado se ha ido desarrollando y fortaleciendo en distintos ámbitos. Existen diferentes conceptos y definiciones entre estos que; “La Orientación es el proceso de ayuda sistemática y profesional a un sujeto/s, mediante técnicas psicopedagógicas y factores humanos, para que se comprenda y acepte más a sí mismo y a la realidad que le rodea, alcance una mayor eficiencia académica, profesional y humana, y se relacione más satisfactoriamente consigo mismo y con los demás que con él conviven”(Repetto, 1992: 189), así, se explica la orientación como una ayuda profesional que incluye técnicas y estrategias, con el fin de que la persona se conozca y acepte más a si mismo y al medio en que se desenvuelve.
Principios de la Orientación
En el Primer Seminario Nacional de Orientación del MEP en el año 1973, (tomados del libro Orientación Educativa de Pereira, 1998, Pág. 47-49), se proponen los siguientes principios de la Orientación, los cuales se mantienen en la actualidad:
Liberación de la persona, entendida como el proceso que conduce al ejercicio activo de su capacidad de autodeterminación.
Para cumplir con este principio, le corresponde a la orientación atender todos aquellos aspectos que obstaculizan o limitan el desarrollo de las personas y le impide ejercer la responsabilidad de tomar sus propias decisiones.
Promoción del sujeto humano, atendiendo a su condición de unidad biopsicosocial y de personalidad evolutiva.
La orientación deberá promover el mejoramiento de las relaciones humanas y lograr en la institución un clima favorable al crecimiento integral. Atenderá aspectos y necesidades de orden físico, psicológico y social, de acuerdo con la etapa del desarrollo en que se encuentra cada persona y tomara en cuenta las diferencias individuales.
Participación consciente del individuo en su propio desarrollo y el de la sociedad.
La orientación deberá promover la utilización de métodos participantes que favorezcan la creatividad, el análisis, la reflexión y el juicio critico y deberá brindar oportunidades a los estudiantes para que se conozcan y acepten a si mismos y para que adquieran una mayor comprensión y aceptación de los demás.
Deberá considerar el trabajo como un derecho y como una necesidad vital del ser humano y de la sociedad y como un medio para la autorrealización de la persona.
Democratización, entendida como acceso de todas las personas a los servicios, igualdad de oportunidades y participación de todos los que interviene en el proceso orientador.
Integración, entendida como utilización eficaz, eficiente y coordinada de los distintos servicios de la institución y de los diversos recursos disponibles.
Fundamentación científica del proceso orientador.
El programa de Orientación deberá fundamentarse en los resultados de la investigación sobre la realidad nacional y las necesidades de las personas y deberá ser evaluado.
Prevención, entendida como característica del proceso, que se propone atender las necesidades propias del individuo en las diferentes etapas de su desarrollo.
Para resumir el orientador y la orientadora, en su desempeño profesional, debe tener presente que el ser humano es un ser integral, que debe dar el servicio a todas las personas que lo necesiten, que su labor esta encaminada a la prevención y al estimulo de potencialidades del individuo, y estar conciente de que es el orientado u orientada, quien toma las decisiones sobre su propia vida.
Principios de la Orientación
En el Primer Seminario Nacional de Orientación del MEP en el año 1973, (tomados del libro Orientación Educativa de Pereira, 1998, Pág. 47-49), se proponen los siguientes principios de la Orientación, los cuales se mantienen en la actualidad:
Liberación de la persona, entendida como el proceso que conduce al ejercicio activo de su capacidad de autodeterminación.
Para cumplir con este principio, le corresponde a la orientación atender todos aquellos aspectos que obstaculizan o limitan el desarrollo de las personas y le impide ejercer la responsabilidad de tomar sus propias decisiones.
Promoción del sujeto humano, atendiendo a su condición de unidad biopsicosocial y de personalidad evolutiva.
La orientación deberá promover el mejoramiento de las relaciones humanas y lograr en la institución un clima favorable al crecimiento integral. Atenderá aspectos y necesidades de orden físico, psicológico y social, de acuerdo con la etapa del desarrollo en que se encuentra cada persona y tomara en cuenta las diferencias individuales.
Participación consciente del individuo en su propio desarrollo y el de la sociedad.
La orientación deberá promover la utilización de métodos participantes que favorezcan la creatividad, el análisis, la reflexión y el juicio critico y deberá brindar oportunidades a los estudiantes para que se conozcan y acepten a si mismos y para que adquieran una mayor comprensión y aceptación de los demás.
Deberá considerar el trabajo como un derecho y como una necesidad vital del ser humano y de la sociedad y como un medio para la autorrealización de la persona.
Democratización, entendida como acceso de todas las personas a los servicios, igualdad de oportunidades y participación de todos los que interviene en el proceso orientador.
Integración, entendida como utilización eficaz, eficiente y coordinada de los distintos servicios de la institución y de los diversos recursos disponibles.
Fundamentación científica del proceso orientador.
El programa de Orientación deberá fundamentarse en los resultados de la investigación sobre la realidad nacional y las necesidades de las personas y deberá ser evaluado.
Prevención, entendida como característica del proceso, que se propone atender las necesidades propias del individuo en las diferentes etapas de su desarrollo.
Para resumir el orientador y la orientadora, en su desempeño profesional, debe tener presente que el ser humano es un ser integral, que debe dar el servicio a todas las personas que lo necesiten, que su labor esta encaminada a la prevención y al estimulo de potencialidades del individuo, y estar conciente de que es el orientado u orientada, quien toma las decisiones sobre su propia vida.
Referentes Bibliográficos:
Pereira, T. (1998). Orientación Educativa. Costa Rica. UNED.
Repetto, E. (1992). Fundamentos de Orientación. La Empatía en el Proceso Orientador.Madrid:Morata.